3 deportistas que fueron asesinados por fanáticos y no recordabas
La idolatría puede llegar a límites inesperados, pero también detrás de un aparente fanático puede ocultarse un asesino
La idolatría, en ocasiones, traspasa los límites de la admiración y se convierte en una obsesión peligrosa. A lo largo de la historia, varios deportistas han sido víctimas de acoso y, en los casos más extremos, de asesinato a manos de sus propios fanáticos. Estos crímenes, que conmocionaron al mundo del deporte, sirven como un sombrío recordatorio de los peligros que enfrentan las figuras públicas.
1. Andrés Escobar (Colombia, 1994)

El defensor colombiano, conocido por su juego limpio y caballerosidad, fue asesinado a tiros en Medellín tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Su autogol en el partido contra Estados Unidos fue señalado como el detonante del crimen, perpetrado por sicarios vinculados a apuestas ilegales, aunque también se especuló que fue por estar vinculado al narcotráfico. La muerte de Escobar conmocionó al mundo del fútbol y dejó una profunda herida en la sociedad colombiana.
2. Darrent Williams (Estados Unidos, 2007)

El jugador de fútbol americano de los Denver Broncos fue asesinado a tiros en un tiroteo después de una fiesta de Año Nuevo. La investigación reveló que el tiroteo fue motivado por una disputa entre pandillas, pero un fanático de la NFL obsesionado con el equipo rival fue arrestado y condenado por el crimen.
3. Ricardo dos Santos (Brasil, 2015)
El surfista brasileño, conocido por su talento en olas gigantes, fue asesinado a tiros por un policía fuera de servicio en una gasolinera. El agresor, que se encontraba bajo los efectos del alcohol, disparó contra Dos Santos tras una discusión. Este crimen generó indignación en la comunidad surfera y puso de manifiesto la violencia que afecta a Brasil.
Estos casos, aunque aislados, evidencian el lado oscuro de la fama y la necesidad de proteger a los deportistas de la obsesión de algunos fanáticos. La línea entre la admiración y la obsesión es delgada, y cuando se cruza, las consecuencias pueden ser trágicas.